El Xungui-Xungui (o El Baile Del Círculo )

Versión oficial.
Versión oficial con narración.
Ver videoCuadro de Danzas Folklóricas Instituto Genaro Muñoz Hernández, El Grande de Grandes 2018 (2018-10-27)
Ver videoCuadro de Danzas Folklóricas Instituto Tecnologico Sampedrano, Regional Noroccidental 2018
Ver videoGrupo Folclórico Laureles del Valle, Festival SEHON 2018
Ver videoGrupo Folclórico Laureles del Valle, Festival de Danzas Folklóricas el Marcalino
Ver videoGrupo Folklórico Faro de Celaque, El Grande de Grandes 2018 (2018-10-27)
Resumen de El Xungui-Xungui (o El Baile Del Círculo )
Tipo Indígena
Personas
Recopiladores
Allan Murício Castro Vázquez
Región
Recopilado
  • Departamento de La Paz, municipio de Opatoro, aldea de La Florida, caserío de El Potrerito

El Xungui-Xungui o Baile del Círculo (Caserío de Potreritos, aldea La Florida, municipio de Opatoro, departamento de La Paz) Reseña Histórica A finales de 1996 el Consejo Nacional para la Juventud CONJUVE decide financiar un proyecto a través de la Casa de la Cultura de la ciudad de La Paz, el cual consistía en la dotación de trajes típicos a diversos grupos, la realización de talleres de danzas folclóricas y la investigación, recopilación, difusión y preservación de bailes antiguos y música vernácula del departamento de La Paz. Es de esta forma que al año siguiente un equipo conformado por integrantes del Grupo Folclórico Municipal de aquélla ciudad deciden aventurarse en la difícil tarea de investigar un baile de componentes folclóricos y se trasladan a la casa de habitación de la profesora Manuela Castillo en la aldea de La Florida, municipio de Opatoro, departamento de La Paz para investigar una pieza titulada “El Xungui xungui” también conocida como “El Baile del Círculo” y en enero de 1997 se investiga y posteriormente se recopila por los entonces estudiantes Allan Mauricio Castro Vásquez y Juan Gabriel Castillo Palomo con la colaboración de Mara Carolina Ávila Suazo. Colaboraron con el apoyo logístico para este trabajo la profesora Manuela Castillo, su esposo Gustavo Martínez (Q. D. D. G.) y el señor Maximino Martínez (44 años), todos vecinos del barrio El Pinar en la localidad de Florida de Opatoro. Los informantes de dicha pieza son los señores Rodolfo Humberto López (80 años) del caserío de Potreritos y Virgilio López (68 años) nacido en la aldea de Valle de Ángeles y vecino del barrio La Ceibita de la localidad mencionada, ambos son músicos empíricos que aprendieron a tocar a temprana edad, pero provienen de familias destacadas de músicos como el primo de don Rodolfo que es el músico destacado Victoriano López de quien lleva el nombre la escuela nacional de música. Don Virgilio López dice recordar a personas de su generación como Esteban Pérez e Hilario Martínez, quiénes junto a él tocaban en las fiestas organizadas en la zona, cuando los músicos recibían comida y tragos de guaro como pago de sus servicios y pasaban hasta dos noches consecutivas tocando en cada fiesta. Don Virgilio tocaba la mandolina y le acompañaban dos guitarristas, por esta razón eran pocas las veces que podía dejar de tocar para ir a bailar. Antiguamente la música de esta danza era tocada en guitarra y mandolina, con el paso de los años fue interpretada con violines, maracas, tumbas y contrabajo. El círculo es una figura de baile clásica que prevalece en muchas danzas de diferentes culturas alrededor del mundo, teniendo un significado particular en cada una de ellas. Es quizás la forma de baile grupal más antigua que exista. La misma puede estar presente en bailes citadinos al igual que en los que se practican en las zonas rurales y en Opatoro ésta es una de las preferidas al momento de bailar, por la versatilidad de pasos, movimientos y figuras que se pueden hacer en ella. Cuando los bailadores querían estar más ordenados alguno decía: ¡Bailemos en círculo, bailemos en círculo! Y todos se disponían a los lados del recinto para dar forma a dicha figura. El círculo también es un símbolo presente en toda filosofía y religión, representa la perfección y la belleza, curva perfecta que se cierra sobre sí misma. Simboliza el movimiento perpetuo, la naturaleza cíclica y eterna del universo. Y es que el universo gira en círculo y nosotros mismos giramos unidos con el universo. El vocablo “Xungui-Xungui” es una voz onomatopéyica que deriva del sonido que producía la mandolina al ejecutarse la melodía. No existe letra que acompañe la música de esta danza. Esta era la pieza que sin falta se tocaba e interpretaba a mediados de la fiesta. Se ejecutaba en fiestas sociales, festividades de índole religioso y días patrios de la época como el 15 de agosto que es el día dedicado a la virgen de los 6 Ángeles o la virgen Asunción de María, el día de los Santos Reyes Magos, Cristo de Esquipulas, San Juan Bautista, día del árbol nacional y en la temporada navideña. Su práctica se extendía a las aldeas y caseríos adyacentes como El Paraíso, El Cedro, Santa Fe y el municipio de Opatoro, en este último se bailaba al aire libre en el local que ocupó el antiguo mercado. En el resto de las comunidades las fiestas se llevaban a cabo en casas particulares y ermitas comunales. Sin ser una danza religiosa, dentro de su coreografía se puede apreciar la figura de la cruz, ya que éste es un elemento presente en la mayoría de los bailes del departamento de La Paz. Hay que destacar que en esta zona los ritmos musicales que gozaban de mayor aceptación eran el vals, el corrido y la polca. Durante la fiesta los tañedores escogían las melodías más alegres de su repertorio para ser tocadas al inicio, lo que según sus creencias infundía más ánimo en los participantes y en el transcurso de la noche tocaban las de ritmo más lento para dar tregua a los cansados bailadores. En lo concerniente a la indumentaria, ésta corresponde al vestuario cotidiano de la época. Las mujeres con amplias faldas largas y diseños sencillos, elaboradas con telas de distintas tonalidades, teniendo como accesorios los aretes de fantasía. Los varones vestían camisas mangas largas por ser más elegantes y pantalones acampanados en colores oscuros, los cuales mojaban de la parte inferior para que sonaran a la hora de bailar. Los sombreros eran de palma, elaborados de forma artesanal en el municipio de Santa Ana, en el mismo departamento de La Paz. Solo las personas de dinero usaban zapatos ya que la mayoría de los habitantes de las comunidades eran de escasos recursos. Al igual que en otros pueblos de Honduras, los varones habitualmente portaban un pañuelo blanco en la mano derecha para bailar, debido a que este color simboliza respeto y delicadeza hacia las damas. Las señoritas solteras acudían a las fiestas acompañadas de sus mamás, las que hacían las veces de chaperonas como era la costumbre en ese entonces y, a la hora de que algún muchacho les solicitaba ir a bailar, ellas aceptaban solamente con el consentimiento de sus chaperonas. Luego bailaban muy separados o muy juntitos si la bailadora así lo permitía. En esta comunidad de Florida de Opatoro los bailadores masculinos practicaban una costumbre inusual que era llenar sus bolsillos de monedas para que a la hora de bailar se escuchara el sonido que producían éstas al chocar unas con otras. De esta forma ellos sentían que alegraban un poco más la música puesto que era una especie de acompañamiento musical. Por otra parte relata don Rodolfo que este baile lo conoce desde 1930 y que lo presenciaba y bailaba en las fiestas a las que asistió desde su juventud desde ese año hasta 1977, cuando se quedó ciego. Es una danza mestiza con influencia indígena.